2015. Cansado de ser un gordo inseguro, decidí apuntarme al gimnasio. Me pasaba más tiempo hablando que entrenando, aunque fui más o menos consistente, no logré ni perder peso, ni ganar músculo. Me sentí un fracasado.
2017. Tuve una epifanía: era BASURA y eso había que cambiarlo.
- No sabía hablar con los hombres, mucho menos con las mujeres.
- Odiaba mi físico y mi situación. Pero sobre todo odiaba no hacer nada para cambiarlo.
- Adicto a los videojuegos y la comida basura.
- Me hacían bullying por ser el chico “gordito y bueno”.
Todo eso iba a acabar. Empezaba mi camino para llegar a ser el CHAD IBÉRICO.
2024. Desde el primer día que decidí volver al gimnasio, no he fallado ni un solo día. Ni dieta, ni entrenamiento. Soy mi mejor versión en todos los aspectos.
- Soy quien quería ser hace 7 años.
- Las mujeres me desean.
- Los hombres me respetan.
- Me gusta mi cuerpo y estoy orgulloso de haberlo construido a base de trabajo.
- Vivo de cambiar vidas.





